viernes, 26 de octubre de 2012

Poema de Alejandro Rubio

Pesadez en el aire de agosto,
tu pie, mi nariz, otro domingo salvaje.
Si lo que abunda, es decir, la aridez
fuera un truco: una lona que cubriera
nuestro legado, la fe de nuestros padres. Rumiar
la grasa del asado, cada pensamiento,
cada percepción. Nacimos pobres, pobres. Pero no es
que no hayamos estado en la fiesta; es que nos quedamos
para limpiar y ser testigos
de lo que hace la luz con los restos.

(Descubro ahora a este poeta argentino de la generación de los 90, que tiene también la música natural de su orilla, afilado y tremendamente pájaro. Sigo exprimido...)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...