lunes, 16 de diciembre de 2013

Autorretrato a los veinte años

Me dejé ir, lo tomé en marcha y no supe nunca
hacia dónde huibera podido llevarme. Iba lleno de miedo,
se me aflojó el estómago y me zumbaba la cabeza:
yo creo que era el aire frío de los muertos.
No sé. Me deje ir, pensé que era una pena
acabar tan pronto, pero por otra parte
escuché aquella llamada misteriosa y convincente.
O la escuchas o no la escuchas, y yo la escuché
y casi me eché a llorar: un sonido terrible,
nacido en el aire y en el mar.
Un escudo y una espada. Entonces
pese al miedo, me dejé ir, puse mi mejilla
junto a la mejilla de la muerte.
Y me fue imposible cerrar los ojos y no ver
aquel espectáculo extraño, lento y extraño,
aunque empotrado en una realidad velocísima:
miles de muchachos como yo, lampiños
o barbudos, pero latinoamericanos todos,
juntando sus mejillas con la muerte.
Una de las alucinaciones de Natterer

jueves, 12 de diciembre de 2013

Viaje de invierno

I

Sin hablarme
bajo el dintel de la casa
donde no quieres sembrar enredaderas
me diste dos tréboles de cuatro hojas.

Hermana
de sangre, de humus, de interminables landas,
de agonizantes cornos de Roncesvalles
o rústicos trombones que anuncian la apertura de la Feria
ahuyentando las hadas que olvidaron recoger sus tazones de
leche en las puentes.

Tú no podías adivinar
que yo era uno de aquellos Separados –de Sí— Mismos.
Me diste los dos tréboles
como le hubiese dado tu antepasada
el pequeño reloj de oro que pendía de su pecho
al primo que se iba a las Antillas.

Pero tú nunca ves volar pájaros al Sur del Mundo.

Des lettres vont s’écrirex jusqu'a l’aube des
oiseaux invisibles.
El monje de Friedrich

martes, 10 de diciembre de 2013

Polvo para morder

I

A veces la palabra
como una copa rota donde morder el polvo
y otras veces un agua
de alumbrar.
Asomada a los cielos, la palabra,
es un tambor de polvo deshecho al primer golpe.
remando en el infierno, la palabra,
es un agua posible sobre un manto de cólera.

Entonces, la palabra,
¿polvo, para morder en la oscuridad?
¿Agua, para alumbrar este cuerpo callado?

II

Una lágrima sola para nombrarlo todo,
escasa es ella
digna de cuidado
Hay una
para la luz que queda, para el aire,
como la última bala contra todo el peligro,
una lágrima sola para toda la vida.

Como todo alimento y para respirar,
esa única bengala en medio de la noche.

Sin embargo este puño la aprieta con dulzura.
Va a hacerla polvo (dicen).
Va a hacerla polvo.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Sandra sólo habla en líneas generales

Donde habita, donde come, donde
parece un arenoso acantilado,
allí es un cordero de ámbar con ojos de anís
y algo acerca de la dicha sexual tiene escrito en la frente.
Luego viene lo intolerable y maligno
(tal vez su madre, su padre o su hermana),
porque como he dicho dicha digo
que la veo y no la reconozco bajo arcos de triunfo
cocinados a cuchillo,
hablando palabras de fuego sobre el Mediterráneo
(que para ella fue Tequesquitengo o no fue nada),
deshaciéndose en fulgores sobre la soberana idiotez de la Gioconda
(que a ella, lo sé a ciencia cierta, le pareció
una simple putita de Polanco),
bebiendo vinos rojos, besos rojos —canalla, perra—,
paseándose verdosamente, sandramente
por ciudades que no conozco y que no me importan
como no me importa ella sino porque existe
y es posible verla de lejos, de cerca,
comiendo bajo los húmedos azules de Nápoles,
viendo sin ver y hablando en líneas generales
como en un remanso de siniestra paz gastronómica.

Foto: Alex Proimos

lunes, 2 de diciembre de 2013

Pasado en claro

Oídos con el alma,
pasos mentales más que sombras,
sombras del pensamiento más que pasos,
por el camino de ecos
que la memoria inventa y borra:
sin caminar caminan
sobre este ahora, puente
tendido entre una letra y otra.
Como llovizna sobre brasas
dentro de mí los pasos pasan
hacia lugares que se vuelven aire.
Nombres: en una pausa
desaparecen, entre dos palabras.
El sol camina sobre los escombros
de lo que digo, el sol arrasa los parajes
confusamente apenas
amaneciendo en esta página,
el sol abre mi frente,
balcón al voladero
dentro de mí.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Despertar

Revuelo de silencios aromados.
Estrellas-pájaros de fuego
dichosos de infinito.

Música de las nieblas y risas de las selvas.

Se enardecen de llamas y de gritos
los desiertos.

¡Locos de eternidad!
¡Los pies del viento danzan en el mundo!
Un cohete explota en las manos de Franz Marc

jueves, 28 de noviembre de 2013

Mi muchacha salvaje

Mi muchacha salvaje, hemos tenido
que recobrar el tiempo
y marchar hacia atrás, en la distancia
de nuestras vidas, beso a beso,
recogiendo de un sitio lo que dimos
sin alegría, descubriendo en otro
el camino secreto
que iba acercando tus pies a los míos,
y así bajo mi boca
vuelves a ver la planta insatisfecha
de tu vida alargando sus raíces
hacia mi corazón que te esperaba.
Y una a una las noches
entre nuestras ciudades separadas
se agregan a la noche que nos une.
La luz de cada día,
su llama o su reposo
nos entregan, sacándolos del tiempo,
y así se desentierra
en la sombra o la luz nuestro tesoro,
y así besan la vida nuestros besos:
todo el amor en nuestro amor se encierra:
toda la sed termina en nuestro abrazo.
Aquí estamos al fin frente a frente,
nos hemos encontrado,
no hemos perdido nada.

Salvaje también, Schiele

jueves, 21 de noviembre de 2013

Elegía en vida

Intenta dibujar un león
y logra un perro,

cuando siente hambre cree
calmarla dibujando pasteles,

si dibuja una serpiente
le agrega patas,

al concentrarse
en un grano de mostaza, cabeza
de alfiler que crece en arbusto,
dibuja una higuera, lo estéril,
leño seco destinado al fuego.

De preguntársele por qué,
hallaría que son confesiones, desajustes
documentando sus fallas,
un orden visual
para simbolizarlas,

primero la imagen
de su débil fuerza en las ambiciones,
luego la de su vocación por lo ilusorio,
luego la de su placer de deformar,

y en conjunto la imagen
de su extravío, incapacidad
de ofrecer frutos legítimos,
tal un árbol que no los da
así haya estado siempre junto al agua.

Foto: Joan Vega

lunes, 18 de noviembre de 2013

Y la muerte no tendrá dominio

Y la muerte no tendrá dominio.
Los muertos desnudos serán uno
con el hombre en el viento y la luna del oeste;
cuando sus huesos queden limpios y los huesos limpios se consuman,
en codo y pie tendrán estrellas;
aunque estén locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar volverán a levantarse,
aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor,
y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Los que yacen hace tiempo en los recodos bajo el mar
no morirán allí enredados;
retorcidos en el potro cuando sus fibras cedan,
atados a una rueda de tortura, aún así no serán despedazados;
la fe, en sus manos, se partirá en dos
y los males unicornes les pasarán de largo;
Cuando todos los cabos estén rotos, ellos no crujirán;
y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
No pueden gritar más en sus oídos las gaviotas
o romper ruidosamente las olas en la playa;
donde surgió una flor, otra no podrá
levantar su cabeza a los golpes de la lluvia;
aunque estos personajes estén locos y muertos como clavos,
irrumpirán al sol hasta que el sol se hunda,
y la muerte no tendrá dominio.
La muerte de Brueghel, tan así...

jueves, 14 de noviembre de 2013

La piedad

1
Soy un hombre herido.
Y yo quisiera irme
y llegar finalmente,
piedad, a donde se escucha
al hombre que está sólo consigo.

No tengo más que soberbia y bondad.

Y me siento exilado en medio de los hombres.

Mas por ellos estoy en pena.

¿No sería digno de volver a mí?

He poblado de nombres el silencio.

¿He hecho pedazos corazón y mente
para caer en servidumbre de palabras?
Reino sobre fantasmas.

Hojas secas,
alma llevada aquí y allá...,

No, odio el viento y su voz
de bestia inmemorable.

Dios, ¿aquéllos que te imploran
no te conocen más que de nombre?

Me has arrojado de la vida:
¿me arrojarás de la muerte?

Quizá el hombre también es indigno de esperanza.
Foto: Luc Viatour

lunes, 11 de noviembre de 2013

El reposo del fuego (Don de Heráclito)

Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente :
ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.

Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
fuego del aire y soledad del fuego.
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.

Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:

Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.

Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.

No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.

Foto: Rennett Stowe

viernes, 8 de noviembre de 2013

Oficio de viento y sombra

frente a las pruebas de la noche
coraje de prolongar con tu voz
el silencio opulento

por aquí he marchado
al alba
retenido
pasajero
entre el viento y la sombra
entre las ramas

no relegar a un mundo aparte
las donaciones del viaje

me tiendo a su costado
conozco el fluir de este camino
esta mezcla de mí mismo
de mis manos
esta ignorancia

coraje otra vez para ser
al mismo tiempo
la piedra y el horizonte
y descubrir entre los anuncios del desprecio
los indicios del sol
de un camino abierto
reconquista del mar y la intemperie

El dios del viento de Ogata Korin

martes, 5 de noviembre de 2013

Consejos de un discípulo de Marx a un fanático de Heidegger

El mundo se te da en fragmentos / en astillas:
de un rostro melancólico vislumbras una pincelada del Durero
de alguien feliz su mueca de payaso aficionado
de un árbol: el tembladero de pájaros sorbiéndole la nuca
de un verano en llamas atrapas pedazos de universo
lamiéndose la cara
el momento en que una muchacha inenarrable
se rasga su camisola oaxaqueña
exactamente junto a la medialuna de sudor
de las axilas
& más allá de la cáscara está la pulpa / debajo del ojo la pestaña
Quizás ni el Carbono 14 será capaz de reconstruir los hechos verdaderos
Ya no son los tiempos en que un pintor naturalista
rumiaba los excesos del almuerzo entre movimientos
de gimnasia sueca
& sin perder de vista los tonos rosazules / de flores
que no habría adivinado ni en sus más dulces pesadillas
-Somos actores de actos infinitos
& no precisamente bajo la lengua azul
de los reflectores cinematográficos-
por ejemplo hoy / que ves cómo Antonioni se pasea con su camarita de rutina
observado por aquellos que prefieren enterrar la cabeza entre la yerba
a emborracharse de smog o qué sé yo/ para que no aumenten los escándalos
que ya hacen intransitable la vía pública
por los que han nacido para ser besados largamente por el sol
& sus embajadores cotidianos

lunes, 4 de noviembre de 2013

La balada de los hombres hambrientos

Los hombres hambrientos tienen oro
casas con retretes de mármol
y vestidos suntuosos
Pero no pueden matar el hambre y la sed
del tigre de sus ojos

Los hombres hambrientos son
en alguna forma hermosos
Por una magia mortal y execrable
sus oídos se han vuelto sordos
Pero los hombres hambrientos simulan oír
y pagan bien a los cantores

Pregonan una extraña desesperación
han perdido el recuerdo de los humanos olores
caminan para buscar un aroma imbuscable
el de los tallos de las flores muertas y de los pétalos podridos
el olor que al mismo tiempo es
el olor de la muerte y el olor del nacer
Se cubre de moho el corazón
de estos hombres hambrientos
Se entrecruzan a la deriva
No se ven
Son muchos en movimiento
Sus mujeres lavadas en agua de caros perfumes sintéticos
adustas acechan también
aquel olor que alcanza los huesos
Si levantan las cabezas hacia cosas más altas
no distinguen otra cosa que el viento
Remeros esclavos en un gran bajel de oro
van los hombres y mujeres hambrientos…
Unter den Lauben in Thun, de Macke

miércoles, 30 de octubre de 2013

El peregrino

Atención, señoras y señores, un momento de atención:
Volved un instante la cabeza hacia este lado de la república,
Olvidad por una noche vuestros asuntos personales,
El placer y el dolor pueden aguardar a la puerta:
Una voz se oye desde este lado de la república.
¡Atención, señoras y señores! ¡Un momento de atención!

Un alma que ha estado embotellada durante años
En una especie de abismo sexual e intelectual
Alimentándose escasamente por la nariz
Desea hacerse escuchar por ustedes.
Deseo que se me informe sobre algunas materias,
Necesito un poco de luz, el jardín se cubre de moscas,
Me encuentro en un desastroso estado mental,
Razono a mi manera;
Mientras digo estas cosas veo una bicicleta apoyada en un muro,
Veo un puente
Y un automóvil que desaparece entre los edificios.

Ustedes se peinan, es cierto, ustedes andan a pie por los jardines,
Debajo de la piel ustedes tienen otra piel,
Ustedes poseen un séptimo sentido
Que les permite entrar y salir automáticamente.
Pero yo soy un niño que llama a su madre detrás de las rocas,
Soy un peregrino que hace saltar las piedras a la altura de su nariz,
Un árbol que pide a gritos se le cubra de hojas.
El filósofo de Rembrandt

martes, 29 de octubre de 2013

Entre las moscas

Poetas troyanos
Ya nada de lo que podía ser vuestro
Existe

Ni templos ni jardines
Ni poesía

Sois libres
Admirables poetas troyanos

jueves, 24 de octubre de 2013

La valija de fuego

Que se viva, sueñe o hable
que se busque o se den las gracias
nada evita que en lo más oculto
existan pequeñas deliciosas inmundicias
siempre lugares secretos objetos invisibles, lo despreciable que se ama
borra de café, polvos, gargajos, legaña, insectos, mugre
un mondadientes usado, pústulas
flujos, náuseas, fetidez, diarreas
la embriaguez que vomita
la cómica felicidad con caries dental y callos
oh nada de esto aterroriza a los ociosos
ni a los comediantes que hacen prudentes imitaciones de la vida
agua de rosas, betún y baba
las cucarachas nos persiguen de noche y las moscas de día
todo encerrado en la famosa valija de fuego
rodeada de admirables burbujas de aire irrespirable.

Meditemos en la valija de fuego
se la usa en los infiernos despiadados
contra la nieve, contra el lirismo, contra el odio de los amigos
sólo fracasa con el frío de la muerte
busquemos en nuestra valija de fuego las suculentas podredumbres
para mezclarlas con los sombríos deseos celestes.

Retornemos a la valija de fuego
a la valija de fuego de
a la valija de fuego de madre que da a luz en el instante imprevisto

miércoles, 23 de octubre de 2013

Diván en Nueva York

Tú en la tristeza de los urinarios, ante las cánulas de bronce
(amor, amor en las iglesias húmedas);
ah, sollozabas en las barberías (en los espejos, los agonizantes
estaban dentro de tus ojos):

así es el llanto.
Y aquellas madres amarillas en el hedor de la misericordia:
así es el llanto.
Ah de la obscenidad, ah del acero.

Vi las aguas coléricas, y sábanas, y, en los museos, junto a la dulzura, vi los imanes de la muerte.
Te desnudaron en marfil (ancianas, en los prostíbulos profundos) y te midieron en dolor, oscuro:
así es el llanto, así es el llanto.
Ten piedad de tus labios y de mi espíritu en los almacenes;
ten piedad del alcohol en los dormitorios iluminados.
Veo las delaciones, veo indicios: llagas azules en tu lengua,
números negros en tu corazón:

ah de los besos, ah de las penínsulas.

Así es el llanto;
así es el llanto y las serpientes están llorando en Nueva York.

Así es el llanto.
NY Rush Hour

martes, 22 de octubre de 2013

Vuelta a casa

El demonio dijo que me llevaría a casa,
A la tierra lívida y sombría que recordaba vagamente
Como un lugar elevado con escaleras y terrazas
Rodeadas de balaustradas de mármol que peinan los vientos del cielo,
Mientras muchas millas más abajo, a la orilla de un mar,
Se extiende un laberinto de torres y torres y cúpulas superpuestas,
Una vez más, me dijo, volvería a quedar embelesado
Ante aquellas viejas colinas, y oiría el lejano rumor de la espuma.
Todo esto prometió, y por las puertas del ocaso
Me arrastró a través de lagos de llamas lamientes
Y tronos de oro rojo de dioses sin nombre
Que gritan de miedo ante un destino ominoso.
Después, un negro abismo con ruido de olas en la noche:
«Aquí estaba tu casa», se burló, «¡cuando aún veías!»
Dibujo del autor para su Cthulhu

lunes, 21 de octubre de 2013

Aplastamiento de las gotas

Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol. Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Dafne

A Hugo Padeletti

Ser verde en el invierno,
ser brisa y ser azul,
deprisa:
que padre río me transforme en árbol.

Debo espejar lo eterno en el instante
del brillo,
ser la cava del grillo:
que padre río me transforme en árbol.

Entre las hojas el trueno al sol murmura;
yo huyo en la espesura.

No quiero ser la cosa
que un dios rapta y destroza
y durar como resto:
dadme al pesto.

Que padre río me transforme en árbol.

Sólo existir apenas,
floral, obscena sombra de la gloria
en una vana frente. No la afrenta
de Apolo.

Prefiero vegetar, vegetalmente.
Que sea sueño toda mi memoria.
Paisaje de Alfred Henry Maurer

martes, 15 de octubre de 2013

Los misterios permanecen

Los misterios permanecen,
yo sigo el mismo
ciclo del tiempo de la siembra
y del sol y la lluvia;
como Démeter en la hierba,
multiplico,
renuevo y bendigo
como Baco en la viña,
sustento la ley,
abrazo los misterios verdaderos,
el primero de ellos
nombrar muertos a los vivos;
soy el pan y el vino.
abrazo la ley,
Sustento los misterios verdaderos,
yo soy la viña,
y las ramas, tú
y tú.

lunes, 14 de octubre de 2013

Antecomienzo

No detenerse.
Y cuando ya parezca
que has naufragado para siempre en los ciegos meandros
de la luz, beber aún en la desposesión oscura,
en donde sólo nace el sol radiante de la noche.
Pues también está escrito que el que sube
hacia ese sol no puede detenerse
y va de comienzo en comienzo
por comienzos que no tienen fin.
Fuente: Wikipedia

viernes, 11 de octubre de 2013

La cifra

entre millares de grillos que gritan al unísono
hay uno que te canta
entre las nubes de libélulas
batiendo sus élitros zumbantes
hay una que algo te susurra
entre el revuelo de la mariposas
hay una que trémola en tu busca
en sus alas se cifra tu signo
también están tu cuervo tu rata tu murciélago
te rondan
te están destinados
y no los distingues
Foto: Kris Krug

miércoles, 9 de octubre de 2013

Versos del anochecer

Cuando la nube del anochecer definitivamente se borra
oyes girar
leves árboles verdes por la espesura
de hojas que son lentas respiraciones amorosas.

El aire como vaga sucesión de montañas
que de noche confunden con su peso
tibias lámparas encendidas por no se sabe
qué mano dulce resbalada en la sombra.

Cuando a solas el anochecer te cerca
amor a la ventana de amante solitario
navega soñolienta la nube por la frente,
visos de luz, brisa, presencia insistente
que existe, ya sin cuerpo, desnuda en la memoria.

Cuando hacia el anochecer hubieras querido
en triste cansancio, ser otro,
ser una nueva imagen distinta de ti mismo,
volvería del tiempo pasado, su cielo,
la mariposa sonámbula que viva aletea
dentro del pecho, tuya, sin fin,
aunque en vano, callando, la destierres.

lunes, 7 de octubre de 2013

Un habitante

Este hombre no tiene nada que hacer
sabe decir pocas palabras
lleva en sus ojos colinas
y siestas en la hierba
Va hacia algún lugar
con un paquete bajo el brazo
en busca de alguien que le diga"entre usted"
después de haber bebido el polvo
y el pito largo de los trenes
después de haber mirado en los periódicos
la lista de empleos
No desea más que donde descansar
uno-por-uno-sus-poros
Hay tanta soledad a bordo de un hombre
cuando palpa sus bolsillos
o cuenta los pollos asados en los escaparates
o en la calle los caballitos
que fabrica la lluvia feliz
Y dentro en la tibieza
las bocas sonríen a la medianoche
algunas se besan y atesoran deseos
otros mastican chicles y juegan con sus llaves
crecen los bosques de ídolos
y el cazador cobra su mejor pieza

viernes, 27 de septiembre de 2013

Haikus desde la violencia

Los brotes florecen y mueren,
trae el viento nieve o mariposas;
la piedra no repara en ello.

Sin tener si quiera un nido
el pájaro llamará hogar al mundo;
la vida es tu tarea.

Las abejas obreras libran,
hasta los zánganos saben volar;
la reina es la esclava.


jueves, 19 de septiembre de 2013

Límite

¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí la sed,
hasta aquí el agua?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el aire,
hasta aquí el fuego?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el amor,
hasta aquí el odio?
¿Quién dijo alguna vez: hasta aquí el hombre,
hasta aquí no?
Sólo la esperanza tiene las rodillas nítidas.
Sangran.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

A la mañana siguiente Cesare Pavese no pidió el desayuno

Solo bajó del tren,
atravesó solo la ciudad desierta,
solo entró en el hotel vacío,
abrió su solitaria habitación
y escuchó con asombro el silencio.
Dicen que descolgó el teléfono
para llamar a alguien,
pero es falso, completamente falso.
No había nadie a quien llamar,
nadie vivía en la ciudad, nadie en el mundo.
Bebió el vaso, las pequeñas pastillas,
y esperó la llegada del sueño.
Con cierto miedo a su valor
-por vez primera había afirmado su existencia-
tal vez curioso, con cansado gesto,
sintió el peso de sus párpados caer.
Horas después -una extraña sonrisa dibujaba sus labios-
se anunció a sí mismo, tercamente,
la única certidumbre que al fin había adquirido:
jamás volvería a dormir solo en un cuarto de hotel.

martes, 17 de septiembre de 2013

El ejército de Arquíloco

ante el olor de la bilis me arrodillé todo lo humano que regresa palabra fluida paso de lo oscuro o luz del mundo la de allá ajustándose el terror atardece el horror solanero sucios pasos erotismo ilegal figuras desbocadas de la habitación de al lado con regaderas mortuorias saciando la sed anárquicamente el brote salvaje jardineros hermafroditas con la responsabilidad de una semilla de atrincherado persiguiendo la fe con un lápiz cargado conjeturando continúan hacia invisibles trincheras de almas violadas así los subversivos gestos en las mazmorras de sus antepasados hacen añicos su ineludible pérdida la degradación que pedís quema al hombre en la soledad un sinuoso plano acecha la locura por conocimiento con frecuencia regreso ceñudo o afectado llevo muecas puestas y jamás me escondí de nadie en vuestro teatro de timadores me opongo profiriendo sandeces
Foto: Aaron Logan

lunes, 16 de septiembre de 2013

Relato de Otelo

“…Cierta vez, en Aleppo,
sí, fue en Aleppo donde me desgracié con ese turco
circunso:
le ceñí con sus propias babas, y su lengua morada
escupió las plegarias,
y así
salvé mi vida. Esta vida que tan poco valía, y que hoy
pesa en tus manos
como un cofre de ébano. Signorina.
Aunque yo caiga
tumbado sobre un sueño de paz
roto por las matracas de la guerra, nada se habrá
perdido si es que no
te he perdido.
Aunque yo caiga sobre los amargos tablones del recuerdo,
y recoja el final de la experiencia, y encuentre que
sólo es un ave mojada,
y el término y sentido de este viaje se extravíen
como arras oxidadas de algo que no ocurrió, nada se
habrá perdido
si he logrado hacerme amar por ti.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Día perfecto

Tú vas a ser
Lo que ves
Atraviesas el centro de la ciudad
Entonces caminas
Cruzas pistas
Pisas libros
Plantas ramas en el cemento
Nunca tuve un día perfecto
¿Ya ves?
No están los animales en el zoológico
Deambulan por las veredas vomitando
Maleficios imperdonables
Que acalla el abismo en donde caen.
Nadie bebe en el parque
Su sed mortal
Solo la entierran para que no
La escarben
Nadie vuelve a casa,
Nadie
El día perfecto tal vez
Transcurre solitaria la cola del león
O su garra
O su cabeza
Una descorchada botella llena de respiración
Una eterna cosecha sin semilla


jueves, 12 de septiembre de 2013

Muerte ignorada

Qué clase de vida es esta
ulterior, posterior, media,
cuarta vida, enésima, vigésima,
infinitesimal, variada, altisonante,
borrosa, punitiva, tripoidal, prismática,
antológica, cromoidal, de primer turno,
de ínfima posibilidad, borrosa, constante, sonante,
milimétrica, para todo uso, cítrica,
con espejos, a sueldo, demencial,
barata, negativa, venga de donde venga,
vuelva otro día, lo siento, queda usted despedido,
agarre sus cosas y lárguese, parta de una vez
antes de que sea demasiado tarde,
gerencial, por poder, a cachetadas, direccional,
de poder a poder, de uso ocasional, correctiva, mística,
comprobada, rítmica, lóbrega, de espasmos violentos,
a la cuenta de, desesperada, de peso, con características propias,
de asesinato, de levitación, exagerando la nota
y caída con consecuencias mortales,
ajuste de cuentas, torrencial,
inalámbrica, de la boca para afuera
del estómago para adentro,
sin salida, a rayas, mantecosa,
con fe ciega, creyente al máximo,
de desfogue bilateral, de compromiso,
Nighthawks, de Hopper

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Algún vestigio de tu paso

Algún vestigio de tu paso

La dulzura de recordar el sol en la espiral del sueño
y el vano poder de haber ido tan lejos.

Es tan extraño perdurar, oír aún
la grave letanía de los huesos y el hechizo del mundo.

Déjame ver, déjame ver:
alguien me condujo hasta aquí y se oculta,

cubierto de grandes praderas, de climas,
refugios baldíos, luces que brillan

en el faro donde la tierra termina.
Salido de lugares inciertos, de trópicos y lluvias,

voraz como fuego, intruso,
la huella de sus dientes y sus besos en la manzana.

¿De quién es ese rostro desconocido entrevisto
donde se pierde? Es incierto y ansioso

extraviado en la fábula oscura de mi vida.
Adiós, sombra mía.

Foto: Joel Penner


lunes, 9 de septiembre de 2013

Cosa de estrellas

Si cada noche vuelven las estrellas
y vuelve el viento y vuelven a fundirse
los amantes y el mar en mi memoria,
si hay más vasos, más sed y más botellas
y brindar equivale a despedirse,
¿es el fin el principio de otra historia?,
¿es la respuesta siempre otra pregunta?
Miren ahora donde el dedo apunta,
¿qué ven?, ¿fantasmas, hombres o mujeres?
Tal vez existen demasiados seres
en cada ser y demasiados mundos
en cada mundo y nunca se terminan,
no, pasan pero nunca se terminan
las horas y minutos y segundos
que faltan para ver el fin de todo
y su principio y cuál sería el modo
de conocer que en la A ya está la Z
y que las sobras son la obra completa,
cuál, cuál sería el modo de volver
a romper este vaso en otra vida
y contar cada vidrio y suponer
que la suma es la forma y la medida
de un acto para siempre reversible.

La bóveda de Flammarion

viernes, 12 de julio de 2013

El canto de Caín

A través de la ventana escucho un canto profundo y desgarrador: seguramente mi hermano Caín está cerca.
Yo quisiera cantar como él, pero el extraño Señor del Paraíso sólo puso oraciones en mi lengua,
y el humo de los sacrificios de Abel el escogido sube derecho al cielo,
aunque la ofrenda sea de cabritos muertos por la luna o de frutos mordidos por la nieve.
Mi hermano Caín me escribió una carta en donde habla de la dulce lengua de la serpiente en el fondo de su garganta,
pero el guardián de las llaves de la escalera secreta permanece a discreción día y noche junto a la reja,
y estoy rodeado de querubines y serpientes.
Mi hermano Caín, perfumado con humo de locomotora, me llama a través de la noche,
mientras al fondo del paraíso se alza una gran luna roja y peluda.
El día del fin del mundo yo quiero resucitar en bicicleta, con mis jeans y mi chaqueta de asaltos.
Desenrollaré mi navaja automática para ocultar mi timidez, y con mi actitud característica me le pondré de pechos a la tarde.
Y si no pasa nada me asaltaré yo mismo en cualquier calle, pues no puedo vivir de otra manera.
Después me echaré como una gran oreja debajo del cielo estrellado para oír blasfemar a Dios.
Y esperaré que al amanecer una gota de rocío venga a hacerme el amor.
El Kain de Wilhelm Gross

jueves, 11 de julio de 2013

Cisnes de Rauquemo

Buscábamos hierbas medicinales en la pampa
(limpiaplata y poleo, yerbabuena y llantén).
El sol era violeta, se escarchaban los pastos.
Bajaba el Rahue oscuro, ya sin lumbre de peces.

Oímos mugir vacas perdidas en la Vega,
y el ruido de un tractor camino a Cancha Larga.
Llegamos hasta el río y pedimos balseo,
un bote se acercó silencioso a nosotros.

Nos hablaron bajito y nos dieron garrotes,
y unos tragos de pisco para aguantar el frío.
Nadamos muy ligero para no acalambrarnos.
La neblina cerraba la vista de la orilla.

En medio del junquillo dos cuerpos de agua dulce,
blancos como dos lunas en la noche del agua,
doblaron sus dos cuellos de limpia plata rotos,
esquivando sin fuerza los golpes y el torrente.

Cada uno tomó un ave de la cola o las patas
y remontó hacia el bote oculto entre los árboles.
Los hombres encendieron sus linternas de caza
y arrojaron en saco las presas malheridas.


miércoles, 10 de julio de 2013

Marea de los tiempos

Frente al mar,
mi deseo es múltiple;
cimbran en la osamenta
nostalgias de navegante,
memoria ilustrada de sirenas y tritones,
de bajeles
y puertos de palos;
es el reencuentro de la piel y la sal,
que renueva el pasado remoto
de donde se desprendió
la criatura que solía
justificarnos.

Es múltiple y desbordante
este deseo de mar,
no cesa de buscarme,
de situarme en sus orillas,
como náufrago desesperado,
como el atleta lleno de esperanzas,
como pescador en batalla,
las huellas del mismo pie,
la misma boca reseca.
Fuente: Wikipedia

lunes, 8 de julio de 2013

Ánima

Me siento alarmado, la mano al costado, un objeto rapaz (verdinegro)
señala el camino del orín, no sé si en el reflejo de la ventana o en el vientre: la noche está oscura, confundo significados, puedo repetir en voz baja algunas palabras (zarco) (epístola) se me revelan anversos, y el blanco hospitalario de los cuartos de baño alicatados me revela sus metales inoxidables, espejos ovalados (no quepo) la barba en su segundo día (carmelita) hálito, algunas pomadas, el hamamelis, agua boricada (amdre) una playa, golondrinos (frotar) las axilas: alarma el color vino, el tiro del pantalón que parece buscar (rebuscar) el subsuelo, gabardina o casimir, mezclilla o dril, oruga no, verme tampoco, no es gusano de muerte o de seda, hoyo fijo, pantalón a todas luces, trabillas, portañuela, y a tu oficio: alarma del aire ennegrecido en la oscuridad total de esta noche, lo veo rebrillar buscando riberas, pétalos oscurecidos por el lustre amarillento de la luna requemada por luces de neón, alarma verdadera la luz fría (externa) de la luna (me refiero a esta noche: ninguna otra): nada impide la oscuridad, nadie identifica el color vino en cuanto color vino ni la potencia en los tobillos de mi madre plantada de piernas abiertas en la arena de una playa (Guanabo) en las afueras (1948) de La Habana, nada más necesario que ella, afincada, una torunda de algodón en rama, tiene dimensión, fronda, arboleda, la empuña, me frota las axilas, coloca un emplasto, estoy limpio, estaré curado, buen puerto, a buen recaudo: no temo.
Fuente: Wikipedia

viernes, 28 de junio de 2013

Posdata

Maestro, son plácidas
todas las horas
que malgastamos,
si al malgastarlas,
cual en un jarro,
ponemos flores.

Ricardo Reis

Al sol siéntate. Y abdica,
para ser rey de ti mismo.

Ricardo Reis

Deixeu-me estar con ara estic:
sol amb l'amic
que he anat fent de mi mateix.

Joan Vinyoli


Todo está en este cuarto, y me acompaña:
las jornadas tranquilas junto al mar,
la luz que vi y que he sido algún instante,
la roca que frecuento, el abandono
en que caigo después de las comidas
tras fatigar el centro de mi cuerpo
con un golpe de sal, el balneario
sin cristales, las villas del paseo
que un nuevo otoño ha despoblado,
la tormenta y los gritos de las aves,
un ajetreo sordo que me envuelve
cuando todo transcurre en la inminencia
de una ignorancia última que es
conocimiento último y sencillo:
esta dicha modesta de saberme
aquí, ahora, yo. No hay más. Acepto.

Foto: Green Lane

jueves, 27 de junio de 2013

Oscuridad hermosa

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.
Foto: Kabir Bakie

miércoles, 26 de junio de 2013

Los trabajos de la poesía

El lejano bramido de una noche cuya verde coraza se abre como un pescado
La infancia de la lluvia con mejillas de invernáculo errante empeñado
[por el vapor de las plantas
Las ligaduras sueltas que dejan cicatrices invisibles
La música de dos cuerpos escogidos por el amor para estatuas del
[fuego levantadas en una llanura infinita
O en la sombra de un puerto perseguida por una garra de plata
Con las uñas iluminadas como ventanas de hogares distantes en los que se ve
[a una pobre muchacha preparando el alimento para las bestias del sueño
Los rojos candelabros de palmeras donde silba el exilio
Las agujas de sangre viva los pájaros hacia el fin las nubes los trajes
[de lentejuelas marinas
Y el golpe de las pisadas en el extraño planeta llamado Tierra
Hacen el gusto a liquen de los días
La paciencia insaciable de los hombres
La ahogada del invierno arrojada a otra costa por el viento
Ahora veo el país de grandes alas
Limitado lágrima a lágrima por todo aquello que no vuelve jamás
Una zalamería de la señora Kronberg

lunes, 20 de mayo de 2013

Gatomaquia

Yo, aquel que en los pasados
tiempos canté las selvas y los prados,
éstos vestidos de árboles mayores
y aquéllas de ganados y de flores,
las armas y las leyes,
que conservan los reinos y los reyes;
agora, en instrumento menos grave,
canto de amor suave
las iras y desdenes,
los males y los bienes,
no del todo olvidado
el fiero taratántara, templado
con el silbo del pífaro sonoro.
Vosotras, musas del castalio coro,
dadme favor, en tanto
que con el genio que me distes canto
la guerra, los amores y accidentes
de dos gatos valientes;
que, como otros están dados a perros,
o por ajenos o por propios yerros,
también hay hombres que se dan a gatos,
por olvidos de príncipes ingratos,
o porque los persigue la fortuna
desde el columpio de la tierna cuna.

jueves, 25 de abril de 2013

Duelo ficticio

Aunque suene extraño
El centro del ojo
Del útero
De todo lo posible
Es el vacío y la nada
De la oscuridad fecunda
De su acción potente
Brota lo que se percibe
Se da a ver
Tratar y entender
Retener capturar
Tomar y manejar
Como nuestra vida
Nuestro mundo.

martes, 23 de abril de 2013

Como una oración el alba

esta como agua vertical, este filo de piedra pura
a bolsillos llenos; un golpe de tu dedo sobre
las sombras de los libres, el trágico desvelo allá
abajo en la hora bella en que fui otro.
este instante a tus dolores y tus amores descarnados,
tus pasos de alma a alma.
el aire y el mundo no buscados.
la vida más terrible y hermosa, la primera aventura
dónde se lanzan las noches, los jadeos de
sufrimiento y placer -detrás de las fachadas
de los palacios-, y los pálidos destellos de los
ojos.
cuando todo quede reducido a una estrella,
a una única estrella mendiga
tibia y viviente con un día dentro
la transfiguración agazapada    profunda     ardiente
sobre las silenciosas tejas
el torbellino de las formas    los labios
el reposo sobre el lecho o sobre el prado
la viga maestra     los muros
investiremos las ciudades      las nuestras
sólo el mar y el fuego mezclados
emergiéndonos uno a uno los velos
Foto: Michael Magg

martes, 16 de abril de 2013

Ciudad que viaja para adentro

Aquí
la vaguedad y sus signos son fijados
con certero golpe de tinta sobre la tierra.
El viento no duda cuando dibuja
el verso que es un surco en la tierra de una quebrada
sólo sus reminscencias marinas
oxidan, a veces, con el tiempo
el esqueleto del poema.

Aquí
la vida se mira pasar con gafas de turista antiguo
y se puede oler la pestilencia del verbo.
Las coronas del monje y sus continuas renuncias
son pan de cada día,
las manzanas ya no huelen, no tienen raíces.

La geografía y sus intersticios son el tejido del día
que se deja leer,
tirando del ovillo,
a cada punto,
te confundes con el paisaje.

Foto: Timothy H. O´Sullivan

lunes, 15 de abril de 2013

Long Play

Un contrabajo camina a tu lado en el otoño de los parques
o en tu cuarto lleno de hojas, das vuelta como un león destronado
calculando el perímetro de la jaula, geómetra
también al disolverte en los deseos y los días
un vaso de agua, esta escritura incipiente
se acumula junto al polvo que levanta el jazz.


viernes, 12 de abril de 2013

Autorreconocimiento

Yo no soy la que se pierde
tan pronto como se la encuentra
El amor en mí no se toca
se escribe
Yo no soy piadosa con los hombres de poca fe
no intercambio los calzones con nadie
en cambio asumo la desvergüenza
de una desnudez colectiva
en una casa de playa
o en una playa a secas
Yo no escribo para nadie
aunque intente escapar
y evite sacarte al baile
Tus malabares y piruetas
siempre exigen un aplauso cerrado
es decir, una palabra
Yo no me complico la vida
omitiendo adverbios y conjunciones
Estudio de una mujer, Jean-Louis Forain

jueves, 11 de abril de 2013

Pequeña elegía

Ya para qué seguir siendo árbol
si el verano de dos años
me arrancó las hojas y las flores
Ya para qué seguir siendo árbol
si el viento no canta en mi follaje
si mis pájaros migraron a otros lugares
Ya para qué seguir siendo árbol
sin habitantes
a no ser esos ahorcados que penden
de mis ramas
como frutas podridas en otoño
Fuente: Arquitrave

martes, 9 de abril de 2013

La jaula del canto

Cuánto amo todavía mi buche hinchado de presagios, mi vientre preñado de
\ tormenta,
cuánto quiero a mi animal que se echa a dormir los días de lluvia junto al
\ patio,
mi bestia que se tiende mirando hacia el sur con la lengua teñida de números
\ impares,
su lengua que llega hasta el mar para lamer la barba de mis antepasados,
los brazos abiertos en honor a mis deudos indicando la casa de los polos,
el desastre del pájaro que silba en el jardín quemado por el viento de las
\ premoniciones,
la cantidad de almendras que ahora he de contar para morder las sílabas que
\ me otorguen la gracia,
los heliotropos que acarrean el mal, el canto como una gran paloma.

La extravagante jaula de Dmitry Borshch

lunes, 8 de abril de 2013

Canto del desierto

Olvida tu
peso en el agua.

Que otros ojos
destilen el tiempo.

...........

Entre mares quieta.
De espuma a
orilla
de roca a
piedra.

...........

Poblano
de arena.

Árbol y teja.
Foto: Wolfgang Staudt

jueves, 4 de abril de 2013

El tigre

Soy el tigre.
Te acecho entre las hojas
anchas como lingotes
de mineral mojado.

El río blanco crece
bajo la niebla. Llegas.

Desnuda te sumerges.
Espero.

Entonces en un salto
de fuego, sangre, dientes,
de un zarpazo derribo
tu pecho, tus caderas.

Bebo tu sangre, rompo
tus miembros uno a uno.

El Tigre de Franz Marc

jueves, 21 de marzo de 2013

Sangre en el ojo

La sangre se hace agua y los ríos van definitivamente al fondo del alma. Pero es que tengo frío, ¿entienden?, frío en el alma. Cómo hago para soportar tanto caudal, cómo para calentarlo. Si estoy sola y así no puedo detener el goteo de mi sangre. Me estoy muriendo sucia de tristeza. La paloma se fundió en cenizas de ausencias. La otra se ha perdido en los espejos multiplicados de tantos otros. Mi asco no tolera más la acechanza permanente de la muerte. Estoy cansada de retener la mano del que se va otra vez. Y las puertas de mi casa aún se empeñan de abrir paso a la luz para que a través del poema resucite. El vuelo o la extinción. Esa decisión se la dejo a los poetas, mis amigos, los que siempre sacudieron mi piel percutida de esquirlas. Mi vida es una sucesión de naufragios y extravíos, mi cuerpo es sólo el hábitat del grito. Quizá me mantenga viva al sentir día a día las ausencias. La palabra es verso y el poema vuela y se eleva de mi mano. Resucitaré todas las veces que se convoque al hombre, el que aún se asombra, aún se enternece, aún llora. Me envuelvo de blanco y desde el azul profundo de mis ojos, juro, escribiré un poema en la mano de los que quiero , que son todos. Cuando despierten, verán que no les miento. Abran su mano. Los quiero tanto.

miércoles, 20 de marzo de 2013

La mirada detrás de las palabras

Hay un dibujo–nítido, negro
bien delineado–
sobre el muro: es la sombra
de aquellas altas ramas.

Nuestros ojos recorren de manera distinta
cada vez: doblan aquí o allá; se detienen, a veces
para tratar de verlo todo junto:
los caminos cruzados de las finas sombras
sobre el muro blanco.

Y hay urgencia en guardarlo en la memoria
pues le han salido a las ramas unos brotes
y también varios gajos
del futuro follaje.

Como charla aturdida
se moverán las hojas
se borrarán los finos caminos de las sombras
en la masa total de sombra informe.

Las ramas estarán, sin embargo, presentes
como mirada intensa
detrás de las palabras.
Fuente: Wikipedia

martes, 19 de marzo de 2013

Casa de verano

Amanecía sobre un montón de revistas
y tus ojos pintados robaron el mundo.
Sobre la silla quedaba una idea
pero se deshizo porque nadie oía el tintineo de los cascabeles
y en aquel rincón daban patadas a las pobre serpientes.
Sólo quedó un vientecillo fresco, una corriente incómoda.
Sus poemas con forma de flor
me daban ganas de vomitar.



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