miércoles, 27 de febrero de 2013

Canto

Quisiera un canto
que hiciera estallar en cien palabras ciegas
la palabra intocable.
Un canto.
Mas nunca la palabra como ídolo obeso,
alimentado
de ideas que lo fueron y carcome la lluvia.

La explosión de un silencio.

Un canto nuevo, mío, de mi prójimo,
del adolescente sin palabras que espera ser
nombrado,
de la mujer cuyo deseo sube
en borbotón sangriento a la pálida frente,
de éste que me acusa silencioso,
que silenciosamente me combate,
porque acaso no ignora
que una sola palabra bastaría
para arrasar el mundo,
para extinguir el odio
y arrasarnos...

El grito, de Mauricio García Vega

(Valente, su meticuloso filo. Comisuras que se desgarran, mandíbulas que se doblan para engullir la presa. Cada hora alimenta el mar que acaba en viento, que se precipita en árboles, que cruje en sombra, que oscurece el sueño, que propone el canto al despertar. Sigo juegos...)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...