un nuevo no man's land
la piel se resquebraja
pierde su liso color pálido Anglada Camarasa
cuando a través de la laguna de cigüeñas
los picos de metal deshacen tristes fríos peces
fríos peces.
Nueva ausencia sin fondo
y por detrás del aire
donde esos pájaros espían.
(Un espacio trilero para Félix de Azúa: debajo de una mano el mar, bajo la otra un frío desconcierto, y en el centro la sonrisa del éxtasis, la complicidad del truco, el aplauso de la fuente en el desierto. Sigo en el círculo de sal...)
