jueves, 23 de enero de 2014

Muerte a la oreja de Van Gogh

El poeta es sacerdote
El dinero ha atravesado el alma de América
El Congreso ha roto a través del precipicio de la Eternidad
El presidente ha construido una máquina de guerra que
vomitará y sacará a Rusia desde Kansas
El siglo Americano traicionado por un Senado enloquecido
que ya no duerme con su mujer
Franco ha asesinado a Lorca, el hijo marica de Whitman
Así como Maiacovski se suicidó para evitar a Rusia
Hart Crane, el distinguido platonista, se suicidó para cavar
en la América perdida
Así como millones de toneladas de trigo humano fueron
quemadas en cavernas secretas de la Casa Blanca
Mientras la India se moría de hambre y gritaba y comía
perros locos llenos de lluvia
Y montañas de huevos eran reducidos a polvo blanco en
los pasillos del Congreso
Ningún hombre con temor a Dios caminará allí de nuevo
debido al hedor de los huevos podridos de América
Y los indios de Chiapas continúan mascando tortillas sin vitaminas
Y los aborígenes australianos tal vez murmuran en el desierto sin huevos
Y yo raramente como un huevo en el desayuno a pesar que mi trabajo
Requiere infinitos huevos para renacer en la Eternidad
Y los huevos deben ser comidos o entregados a sus madres
Y el dolor de incontables pollos de América se expresa en
los gritos de sus comediantes en la radio
Pintura temprana de V.G., como un flashback

martes, 21 de enero de 2014

A lo mejor eres tú mismo

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
ridículo caerse de trasero with music in your soul.
La mismidad de Vimar, probablemente

lunes, 20 de enero de 2014

La luna pudo detenerse al fin

La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos.
Un rayo de luz violenta que se escapaba de la herida
proyectó en el cielo el instante de la circuncisión de un niño muerto.

La sangre bajaba por el monte y los ángeles la buscaban,
pero los cálices eran de viento y al fin llenaba los zapatos.
Cojos perros fumaban sus pipas y un olor de cuero caliente
ponía grises los labios redondos de los que vomitaban en las esquinas.
Y llegaban largos alaridos por el Sur de la noche seca.
Era que la luna quemaba con sus bujías el falo de los caballos.
Un sastre especialista en púrpura
había encerrado a tres santas mujeres
y les enseñaba una calavera por los vidrios de la ventana.
Las tres en el arrabal rodeaban a un camello blanco,
que lloraba porque al alba
tenía que pasar sin remedio por el ojo de una aguja.
¡Oh cruz! ¡Oh clavos! ¡Oh espina!
¡Oh espina clavada en el hueso hasta que se oxiden los planetas!
Como nadie volvía la cabeza, el cielo pudo desnudarse.
Entonces se oyó la gran voz y los fariseos dijeron:
Esa maldita vaca tiene las tetas llenas de leche.
La muchedumbre cerraba las puertas
y la lluvia bajaba por las calles decidida a mojar el corazón
mientras la tarde se puso turbia de latidos y leñadores
y la oscura ciudad agonizaba bajo el martillo de los carpinteros.
Una voladura de William Girometti

viernes, 17 de enero de 2014

El riesgo de vivir

Para Oninza
Esta noche tiene una pierna de marfil que resuena
       por las escaleras
yendo y viniendo entre tu corazón y la página de
       un libro donde está la misma historia de siempre
Pero cuando las manecillas del sueño se juntan en
       tu rostro desollado por el amor
y empiezan a hincar sus agujas en la carne como el
       navío que un tifón arroja sobre la isla y deja
       escapar por los ojos de buey los secretos del viaje
comprendo que tus entrañas están hechas con las
       almendras del desvelo
esa construcción de fósforos eternos y mentiras
       entrelazadas que envejecen en la antesala de los
       instintos
cuyas esquinas ostentan fuentes de hierro enlozado
       con un mecanismo que cambia de color a cada
       hora
o cuando el matrimonio cose una larga fila de
       botones en la chaqueta del amor
Esta noche suaviza las cicatrices de la costumbre
       que duelen cuando la lluvia acomoda sus cajas
       de cigarros en los aparadores de la nostalgia
y se tiende para iluminar los rincones del
       conocimiento

miércoles, 15 de enero de 2014

Poesía vertical III

A veces comprendemos algo
entre la noche y la noche.
Nos vemos de pronto parados debajo de una torre
tan fina como el signo del adiós
y nos pesa sobre todo desconocer si lo que no sabemos
es adónde ir o adónde regresar.
Nos duele la forma más íntima del tiempo:
el secreto de no amar lo que amamos.

Una oscura prisa,
un contagio de ala
nos alumbra una ausencia desmedidamente nuestra.
Comprendemos entonces
que hay sitios sin luz, ni oscuridad, ni meditaciones,
espacios libres
donde podríamos no estar ausentes.
Fuente: Roland Berger

lunes, 13 de enero de 2014

Me remonto a mayo del 37

Los veo, de pie, a las puertas rituales de su universidad,
veo a mi padre paseándose
bajo el arco de piedra arenisca, color almagre,
los azulejos rojos centelleando,
como torcidos platos de sangre detrás de su cabeza,
veo a mi madre con unos cuantos libros triviales a su lado,
de pie, donde la columna hecha de pequeños ladrillos,
con la puerta de hierro forjado todavía abierta detrás de ella,
sus puntas de espada negras en el aire de mayo;
están a punto de graduarse, a punto de casarse,
son chavales, son tontos, lo único que saben es
que son inocentes, nunca harán daño a nadie.
Quiero acercarme a ellos y decir ¡alto!
No lo hagáis, ella no es la mujer,
él no es el hombre que quieres, haréis cosas
que no podréis imaginar jamás que haríais,
haréis cosas malas a niños,
sufriréis de manera inconcebible,
querréis morir. Quiero
acercarme a ellos, allí, a la luz solar de un mayo tardío, y decírselo,
la cara de ella, deseosa, bonita y vacía volviéndose a mí,
su pobre cuerpo hermoso, no tocado,
pero no lo hago. Quiero vivir.
Fuente: Flickr

viernes, 10 de enero de 2014

Lo que se oyó desde un barril lleno de armas y cerveza

Discípulo del viejo John Silver, voy a bordo del Winnipeg, ese de 20 cañones de a ocho, junto a un amigo del vino y los otoños, del vuelo de las aves y del viejo Dylan Thomas y de los bravos bucaneros, peleadores en los muelles por ruinas o botellas. Prepara, como tú sabes, las amarras: llegaré pronto por tus playas para hacer con las nuestras ojos anaranjados en el día. En tus manos encomiendo mi alma para soñar con las gaviotas y ponernos en contacto con los fantasmas en el alba. Y esta vez, mi llegada no es el cuento del pirata. Prepárame posada y noticias de las almas. Poemas y mensajes a carbón de todos los sindicatos de la estrella, para guarecerme, como un oso, de la lluvia y de todos los brujos y los marinos en la aldea.
Quién será el capitán, de Pyle

jueves, 9 de enero de 2014

Vientos

Ya por el horizonte
se difunde la noche, agua sombría
que moja lo mojado de las nubes murales.
Yo con pasos ausentes recorro la penumbra,
bajo el ala del Tiempo que sobre mí extendida
ingrávida y pausada se desplaza.
Vientos turbios y equívocos disponen
todo el húmedo clima donde arraiga,
ofrecida a la lluvia su fresca carne pura,
como un fruto partido, el peso del destino.
(Este soplo me llega desde oscuras distancias,
cruzó mares que he visto,
arrastra los perfumes de tierras que he pisado,
llenó claras llanuras o bosques sofocantes
donde yo enmudecía y sangraba de amor.
Y en la mitad de este aterido viento,
donde errabundas gotas viajan ciegamente,
siento soplar de pronto un viento diferente,
abierto y luminoso.)

miércoles, 8 de enero de 2014

Nada de Nostalgia

El que pueda llegar que llegue
Esta es la sal de las partidas
Una perla de amor insomne
Entre manos desconocidas

Lechos de plumas en el viento
Sólo dormimos en los médanos
Thi la gitana del desierto
En la noche del Aduanero

La gitana con una cítara
Un león la huele como a una flor
Es el sueño feroz y tierno
El olfato de la pasión

Alas de nunca y de inconstancia
A través del cielo se filtran
implacables cuerpos amantes
con sus terribles maravillas.

Todas las llaves abren la muerte
Pero la vida nunca se cierra
¡Todas las llaves abren la puerta
Del puro incendio de la tierra!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...