lunes, 31 de marzo de 2014

Kafka

Soy sensible a este abismo, me enternece
de otra manera la lectura de Kafka:
pruebo, con frialdad, el gusto de la muerte
Que nos hace falta algo
junto a lo cual no somos nada
Una cámara oscura
Que proyecta esta ausencia pavorosa
Pruébese lo contrario
con lujo de razones luminosas,
igual el sol parece que cavila
sobre el origen de sus manchas, sí:
en cada cosa hay un fantasma oculto
Nuestro trabajo, ¿no es un exorcismo,
una respuesta al desafío oscuro?

viernes, 28 de marzo de 2014

Lamento por el arbolito de philip

philip se sacó la camisa servil
llena de tardes de oficina y sonrisas al jefe
y asesinatos de su niño románticamente hablando
su niño operado cortado transplantado injertado
de bucólicas primaveras y Ginger Street volando alto verdadera
en la tarde de agosto gris

se quedó en pecho philip y cuando
se quedó en pecho hizo el recuento feliz de cuando:
le sacó la lengua al maestro (a espaldas del maestro)
le hizo la higa a la patria potestad (a espaldas de la patria potestad)
formó cuernitos con la mano contra toda invasión maternal (a espaldas
de toda invasión maternal)
se burló del ejército la iglesia (a espaldas del ejército la iglesia)
en general de cuando
ejerció su rebelde corazón (dentro de lo posible)
fortificó sus entretelas acostumbradas al vuelo (siempre que el tiempo lo permita)
engañó a su mujer (con permiso)
philip era glorioso en esas noches de whisky y hasta vino
exóticamente consumido con referencias a la costa del sol
una palabra encantadora lo retenía semanas y semanas a su alrededor
sol por ejemplo
o sol digamos
o la palabra sol
como si philip buscara lejos de la sociedad industrial
fuentes de luz fuentes de sombra fuentes

qué coraje hablar del sol
Foto: Uwe Hermann

miércoles, 26 de marzo de 2014

Trowbridge Street

1
El sol dentro del día
                                      El frío dentro del sol.
Calles sin nadie
                              autos parados
Todavía no hay nieve
                                      hay viento viento
Arde todavía
                          en el aire helado
un arbolito rojo
Hablo con él al hablar contigo

             
2
Estoy en un cuarto abandonado del lenguaje
Tú estás en otro cuarto idéntico
O los dos estamos
en una calle que tu mirada ha despoblado
El mundo
imperceptiblemente se deshace
                                                        Memoria
desmoronada bajo nuestros pasos
Estoy parado a la mitad de esta línea
no escrita

El ojo de Paul Kayser


martes, 25 de marzo de 2014

Soliloquio del individuo

Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos.
Buscar peces, pájaros, buscar leña,
(Ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpiente
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.

Ganoven en la barra, de Grosz

lunes, 24 de marzo de 2014

El burro

A veces sueño que Mario Santiago
Viene a buscarme con su moto negra.
Y dejamos atrás la ciudad y a medida
Que las luces van desapareciendo
Mario Santiago me dice que se trata
De una moto robada, la última moto
Robada para viajar por las pobres tierras
Del norte, en dirección a Texas,
Persiguiendo un sueño innombrable,
Inclasificable, el sueño de nuestra juventud,
Es decir el sueño más valiente de todos
Nuestros sueños. Y de tal manera
Cómo negarme a montar la veloz moto negra
Del norte y salir rajados por aquéllos caminos
Que antaño recorrieran los santos de México,
Los poetas mendicantes de México,
Las sanguijuelas taciturnas de Tepito
O la colonia Guerrero, todos en la misma senda,
Donde se confunden y mezclan los tiempos:
Verbales y físicos, el ayer y la afasia.

Y a veces sueño que Mario Santiago
Viene a buscarme, o es un poeta sin rostro,
Una cabeza sin ojos, ni boca, ni nariz,
Sólo piel y voluntad, y yo sin preguntar nada
Me subo a la moto y partimos
Por los caminos del norte, la cabeza y yo,
Extraños tripulantes embarcados en una ruta
Miserable, caminos borrados por el polvo y la lluvia,
Tierra de moscas y lagartijas, matorrales resecos
Y ventiscas de arena, el único teatro concebible
Para nuestra poesía



jueves, 20 de marzo de 2014

Walt Whitman y los pájaros

Al despertar me acordé de Peter Doyle. Debían de ser las seis, en la mimosa enfrente un pájaro cantaba. No voy a jurar que fuese en inglés, sólo los pájaros de Virginia Wolf tienen esta clase de privilegios, pero el júbilo de mi pájaro me trajo a la memoria la cogujada de los prados americanos y el rostro friolento del joven irlandés que amó Walt Whitman aquel invierno, sentado al fondo de la taberna, restregándose las manos, junto al calor de la chimenea.
Abrí la ventana, en la escasa claridad que se aproximaba busqué, en vano, la delicia sin mácula que me había despertado. Pero de repente, una, dos, tres veces, se oyeron unos trinaditos mojados, que me indicaban un soplo de plumas que apenas se distinguía del follaje. Entonces, invocando antiquísimas metáforas del canto, cogí el libro venerando que tenía a mano y, de estrofa en estrofa, fui abriendo los diques a las aguas del ser, como quien se prepara a volar.

martes, 18 de marzo de 2014

La canción de amor de J. Alfred Prufrock

S’io credesse che mia risposta fosse
A persona che mai tornasse al mondo,
Questa fiamma staria senza piu scosse.
Ma perciocche giammai di questo fondo
Non torno vivo alcun, s’i’odo il vero,
Senza tema d’infamia ti rispondo.


Vamos pues, tú y yo,
cuando la tarde contra el cielo se tiende
como un anestesiado sobre una mesa;
vamos, a través de esas calles medio desiertas,
los murmurantes refugios de noches sin descanso
en baratos hoteles y restaurantes con aserrín y conchas:
calles que se prolongan como una tediosa discusión
de intención engañosa llevándote a un abrumador
interrogante… Ah, no preguntes, ¿qué es?
Vayamos y hagamos nuestra visita.

En el cuarto las mujeres van y vienen
hablando de Miguel Ángel.

La amarilla niebla que restriega su lomo sobre las ventanas,
el humo amarillo que pasa su hocico sobre las vidrieras
lamió los rincones de la tarde quedándose en los charcos
de los desaguaderos, dejando que cayera en su lomo
el hollín de las chimeneas se deslizó por la terraza,
dando un súbito salto, y viendo,
que era una suave noche de octubre
se enroscó alrededor de la casa y se quedó dormido.
Fuente: Simon Fieldhouse

lunes, 17 de marzo de 2014

Reencarnaciones

Vengo desde el ayer, desde el pasado oscuro, 
con las manos atadas por el tiempo, 
con la boca sellada desde épocas remotas. 
Vengo cargada de dolores antiguos 
recogidos por siglos, 
arrastrando cadenas largas e indestructibles. 
Vengo de lo profundo del pozo del olvido, 
con el silencio a cuestas, 
con el miedo ancestral que ha corroído mi alma 
desde el principio de los tiempos. 
Vengo de ser esclava por milenios. 
Sometida al deseo de mi raptor en Persia, 
esclavizada en Grecia bajo el poder romano, 
convertida en vestal en las tierras de Egipto, 
ofrecida a los dioses de ritos milenarios, 
vendida en el desierto 
o canjeada como una mercancía. 
Vengo de ser apedreada por adúltera 
en las calles de Jerusalén, 
por una turba de hipócritas, 
pecadores de todas las especies 
que clamaban al cielo mi castigo. 
He sido mutilada en muchos pueblos 
para privar mi cuerpo de placeres 
y convertida en animal de carga, 
trabajadora y paridora de la especie.
Fuente: Himalayan Academy Publications, Kapaa, Kauai, Hawaii


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