lunes, 31 de marzo de 2014

Kafka

Soy sensible a este abismo, me enternece
de otra manera la lectura de Kafka:
pruebo, con frialdad, el gusto de la muerte
Que nos hace falta algo
junto a lo cual no somos nada
Una cámara oscura
Que proyecta esta ausencia pavorosa
Pruébese lo contrario
con lujo de razones luminosas,
igual el sol parece que cavila
sobre el origen de sus manchas, sí:
en cada cosa hay un fantasma oculto
Nuestro trabajo, ¿no es un exorcismo,
una respuesta al desafío oscuro?

(Enrique Lihn, no se engañen, no habla a Kafka, éste lo convoca desde algún barro helado mientras el primero se afeita. Y así cada mañana, Lihn que escribe a Paz desde un globo, Paz que canta a Lorca, Lorca en bañador piensa a Cummings, Cummings revuelve a Bolaño en su café y Bolaño habla en alemán con Celan igual que podría hablar a su padre muerto de lo último de Arcimboldo, y Celan estrangula mi cuello cada noche y mi aire remolón pide a Lihn un asidero, y Lihn no atiende porque Kafka... Invocaciones falsas, el espíritu que pide carne. Sigo templos...)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...