lunes, 26 de mayo de 2014

Después

Después de todas las palabras
que llegan en ondas arenosas,
en fricción de olas ásperas
trituradas por el mar de febrero;
después de todas las gritadas
en los callejones o senderos
o avenidas manchadas de consignas
o malecones rengos;
de las garabateadas y fumadas
en papel arrugado de envoltorio;
después, después, después
llegarán más, escritas, electrónicas
memorizadas
en el disco duro del corazón: después
de todo el bullshit, todo el resto
de naufragio, después
de la resaca de los días, después
del viento, el aguacero, después
de la pasión reseca;
Los viajeros de Hiroshige

después llega la vida,
corrección:
el arcoiris de la lagartija,
el alcatraz con su rasante vuelo,
la rueda de dorado,
la sandía madura,
el corazón alegre,
el sol reinando al centro,
las muchachas salvajes,
un niño en su misterio,
la esperanza,
el mundo que quisimos:
lo posible. 


(De Un río de pájaros, Roberto Mascaró traza el epicentro de la esperanza. Cuando los huesos se aploman, cuando los dientes desaparecen en sueños, cuando el sudor, cuando el sexo que llora, cuando el violín se instala en el cráneo; cuando parece que todo es un resto de algo, Mascaró concede el espacio justo a la siembra, como una veleta de flores, como cualquier día en el que el café deja sabor a vuelta al mundo. Sigo apartado...)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...